10 años de la Asociación

10 años de vida de la Asociación Pampeana de Conservación del Patrimonio Cultural

 Balance de una trayectoria

 A diez años de la creación de la Asociación Pampeana de Conservación del Patrimonio Cultural (APCPC) se impone un relato abreviado sobre los trabajos realizados y una reflexión sobre los principales desafíos aún pendientes. A lo largo del camino recorrido, la APCPC se ha enfrentado con una serie de cuestiones (sociales, económicas, científicas, legales y políticas) planteadas a menudo bajo presiones cruzadas entre el poder político, las demandas de la propia comunidad y los sentimientos de identidad puestos sobre los bienes culturales en nuestra región. En este proceso, la APCPC ha intentado aportar -y construir- conocimiento y conceptos capaces de distinguir entre los bienes patrimonializables y garantizar su supervivencia en el espacio y en el tiempo. Ha sido una tarea realizada con recursos limitados y basada en la labor ad-honorem de los distintos integrantes de las comisiones directivas y de sus socios, todo ello en un contexto donde no pocas veces debió confrontarse con discursos antagónicos, hechos de olvidos políticos y silencios estratégicos.

Orígenes de la APCPC

En el año 2000 diversos sectores vinculados con el quehacer cultural de la Provincia se propusieron fundar una organización no gubernamental destinada a la defensa y conservación del patrimonio pampeano. La convocatoria incluyó un llamamiento a otras organizaciones y a vecinos que custodiaban memorias de diversa índole. La respuesta de la sociedad santarroseña fue inmediata y pronto se estableció que en la comunidad subsistía una poderosa avidez por el patrimonio. Todo ello desembocó, el 24 de junio del 2000, en el desarrollo de una Asamblea con la participación de alrededor de 200 asambleístas. Luego de esta instancia se pasó a un cuarto intermedio para analizar algunos puntos y se convocó a una Asamblea Extraordinaria. La Asociación Pampeana de Conservación del Patrimonio Cultural se constituyó el día 12 de agosto del año 2000.

Un concepto dinámico

Desde el inicio, los involucrados en la APCPC acordaron que la conservación del patrimonio cultural no era –ni es- un fin en sí mismo, sino un medio hacia un fin. Entre esos fines se identificaron campos como la docencia, el esparcimiento, el estudio y la investigación. La APCPC supo encontrar una base de legitimación en el artículo 19º de la Constitución de La Pampa, donde se establece que: “el acervo cultural, histórico, arquitectónico, documental y lingüístico de la Provincia es patrimonio inalienable de todos los habitantes”. La Ley Nº2.083 a su vez considera Patrimonio Cultural al conjunto de los bienes muebles e inmuebles, tangibles e intangibles cuyos valores intrínsecos los constituyen en únicos, irremplazables e insustituibles y/o que se consideran de valor testimonial o de esencial importancia para la ciencia, historia, arqueología, arte, antropología, paleontología, etnografía, lingüística, arquitectura, urbanismo y tecnología.

La importancia del patrimonio está en su legado, ya que los objetos culturales reciben y transmiten la herencia cultural de una generación a otra. El patrimonio es un bien social, dotado de un sentido y un valor social. Por ello, toda definición debe ser considerada como una formalidad y no implica el congelamiento de un concepto que, por su naturaleza, se encuentra en permanente debate y resignificación desde el presente hacia el pasado. Somos nosotros, como colectivo histórico y como ciudadanos, los que heredamos, realizamos y conservamos (o perdemos) el valor y el sentido de nuestro patrimonio cultural.

La APCPC en acción…

La APCPC se enfrentó desde sus inicios al desafío de abarcar cada una de las aéreas del patrimonio cultural, generándose una multiplicación de responsabilidades sin contar muchas veces con los perfiles técnicos/profesionales requeridos. Un breve listado dará cuenta de la multiplicidad de las actividades realizadas en estos 10 años de vida. En este lapso, la APCPC ha: 1) publicado artículos y contribuciones en la prensa periódica, suplementos culturales y revistas; 2) participado en Foros, Jornadas y Congresos; 3) organizado Jornadas, conferencias, charlas, talleres, cursos, proyecciones de películas, muestras, visitas guiadas, concursos, viajes de reconocimiento y programas de relevamiento (por ejemplo, de las estaciones de ferrocarriles de La Pampa), entre otras actividades; 4) firmado convenios institucionales y ha participado en numerosas comisiones asesoras (todas con carácter de ad-honorem); 5) realizado campañas de concientización, proyectos de extensión y recuperación de fuentes. Asimismo todos los años se han realizado muestras como cierre anual de actividades con temáticas diferentes y con el apoyo y aporte de distintos grupos, personas y asociaciones, generándose una interrelación artístico-patrimonial.

            En forma paralela ha brindado asesoramientos técnicos y ha realizado numerosas gestiones en defensa de distintos bienes cultuales. Lamentablemente no siempre se han obtenido resultados positivos. Algunas de las intervenciones realizadas desde el 2000 a la fecha abarcan gestiones ante instituciones públicas y privadas tales como: el Poder Judicial de La Pampa (ante el expurgue de expedientes históricos y edificio del Palacio de Justicia), la entonces empresa privatizada Correo Argentino (ante la desaparición de mobiliario histórico), el Honorable Concejo Deliberante de Santa Rosa (solicitando la máxima protección a los edificios del Teatro Español y del Palacio de Justicia de Santa Rosa, entre otros), Canal 3 (en defensa de la preservación del patrimonio fílmico), Banco Hipotecario S.A. (ante noticias de venta del edificio primero y luego traslado de mobiliario histórico), Caja de Previsión Profesional de La Pampa (gestiones para preservar el edificio del ex Molino Werner), Escuela Agro técnica de Guatraché, Vivero Willamson de General Pico, Capilla Museo de Padre Buodo,  Escuela Normal de Santa Rosa, Municipalidad de Santa Rosa (casco de la Estancia La Malvina, Teatro Español, Palacio de Justicia, Cementerio y otros edificios y espacios con valor histórico); Estación Experimental Anguil (INTA) (por la preservación del casco de la estancia), Gobierno Provincial (distintas reparticiones solicitando protección a edificios y documentación histórica del Hospital Lucio Molas, ex Escuela Hogar); entre otras gestiones realizadas.

Un ejemplo que ilustra los desafíos para preservar bienes con carácter histórico-patrimonial es el de la Estación de Trenes de Santa Rosa. La APCPC desde agosto del 2001 indicó la necesidad de una acción urgente para recuperar el inmueble. En tal sentido la Asociación elaboró tres informes técnicos y mantuvo durante los años 2006 y 2007 un seguimiento, así como  un atento perfil público para informar a la comunidad de las distintas intervenciones y comunicar sus opiniones ante las obras y reformas encaradas por la Municipalidad.

Estas diferentes gestiones constituyen una prueba del interés que generan en el tiempo presente nuestros bienes históricos. Las intervenciones –Estación de Trenes, Molino de Santa Rosa, Banco Hipotecario, Hospital Lucio Molas, entre otras- han puesto de relieve una y otra vez las siguientes preguntas ¿Quién decide qué aspectos culturales son dignos de ser considerados patrimonio?, ¿cuáles son los criterios de selección?, ¿qué entendemos por patrimonio? Estas preguntas expusieron el conflicto, la tensión, los intereses contrapuestos, necesidades y puntos de vista. Este proceso además puso de manifiesto la necesidad de consensuar y definir políticas de largo plazo sobre el patrimonio cultural.

El nacimiento de una ley

A poco de constituirse, la APCPC lanzó la convocatoria a las I Jornadas sobre Patrimonio Cultural que se desarrollaron en la UNLPam en diciembre del año 2000. De allí surgió, imperiosa, la imprescindible necesidad de una Ley Provincial de Patrimonio. Se conformó, así, una Comisión ad hoc en la cual participaron aquellos interesados, comprometidos y consustanciados con los objetivos de la Asociación, y se generó un grupo plural, heterogéneo e interdisciplinario que en el curso de largos meses se abocó a la tarea de redactar el Proyecto hoy convertido en Ley Provincial de Patrimonio Cultural que lleva el Nº 2.083.

A pesar del tiempo transcurrido desde su aprobación (a finales del 2003), la ley ha sido reglamentada sólo parcialmente, dificultando con ello su correcta aplicación. En particular, la ausencia de programas específicos y las demoras en la creación del Centro de Documentación propuesto han llevado a una erogación poco planificada e incompleta del Fondo para la Conservación del Patrimonio Cultural creado por la ley 2083. La situación es crítica ya que cuantiosos recursos se pierden cada año. Debe recordarse que la ley pampeana sigue un criterio internacional en la materia denominado el 1 por 100 cultural, técnica que consiste en que, en el presupuesto de cada obra pública, se destine el 1 por 100 a la financiación de trabajos de conservación del patrimonio.

Ante esta situación, la APCPC ha elevado reiterados pedidos a la autoridad de aplicación y ha elaborado una propuesta concreta de reglamentación de la ley bajo el titulo “Plan de Fortalecimiento de la Ley de Patrimonio Cultural 2.083”. Esta herramienta subsanaría algunas de las insuficiencias visibles ante la lamentable ausencia en las últimas gestiones de la decisión política de dotar de recursos humanos suficientes a la repartición que tiene a cargo la atención de las funciones que la norma impone a la autoridad de aplicación. Sin embargo, la propuesta de reglamentación todavía no ha sido considerada por el Poder Ejecutivo Provincial. Si se lograra dar este paso trascedente, estimamos se solucionarían en forma inmediata las mayores urgencias detectadas y se podrían hacer operativos todos los alcances de la Ley 2083 en defensa del patrimonio cultural pampeano.

A modo de cierre

A lo largo de estos 10 años el objetivo de la APCPC ha sido fomentar y colaborar en el establecimiento de una gestión social de lo patrimonial. En este tiempo, nos hemos enfrentado a muchas dificultades asociadas a un trabajo basado en el voluntariado dentro de un contexto de falta de políticas públicas de largo plazo en el área del patrimonio cultural Pero también hemos ratificado la importancia del compromiso individual y comunitario, y los beneficios que el patrimonio puede aportar en la construcción de una mejor calidad de vida social. A 10 años de nuestra creación esperamos entonces poder seguir colaborado en la gestión del patrimonio provincial, y asumimos -una vez más- el compromiso de acompañar el reconocimiento social de su riqueza y trascendencia.

Asociación Pampeana de Conservación del Patrimonio Cultural

Correo electrónico: patrimonio@cpenet.com.ar

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